El lunes pasado estuve con Andrés Castuera-Micher en su programa "Palabras urgentes" que se transmite por Código Ciudad de México. Leí poesía y charlamos, me hizo preguntas inteligentes, y creo que salí bien librada. Media hora de charla poética hizo que todo mi día valiera la pena, que sintiera que sí, que hay que seguir por ahí, que la pasión es la pasión y que hay que seguir adelante con ella, a pesar de su apariencia cero redituable.
Hay un podcast y se escucha aquí:
http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx/index.php/palabras-urgentes/21824-adriana-dorantes
Music on: Ray LaMontagne - Let it be me
Quote: "La poesía dota a las cosas de una vida circunstancial". Georges Braque
Reading: Los enamoramientos - Javier Marías
"La literatura es uno de los más tristes caminos que llevan a todas partes" André Breton
viernes, 8 de abril de 2016
miércoles, 30 de marzo de 2016
Elecciones
¿Será que las elecciones que hacemos son realmente nuestras? Estamos en una suerte de predisposición social y cultural tan fuerte y tan clavada en el inconsciente que no siempre reparamos en ellas. Esto va desde cosas triviales como elegir algo en el menú hasta aspectos más "importantes" como decidir a qué nos vamos a dedicar el resto de nuestras vidas. Creo que deberíamos decidir con base en la experimentación de cosas que nos llaman la atención, que nos atraen y nos estimulan, pero no siempre es así. Yo tengo el problema de que no quiero elegir, porque quiero tenerlo todo, ¿por qué tengo que elegir entre comer rico o no engordar? ¿por qué debo elegir si tengo dinero o tiempo libre? Quizá sí elegimos por nosotros mismos pero no en función de lo que realmente queremos, sino en función de lo que debería construir un bien mayor, cosa que es muchas veces muy indefinida. Unas cosas por otras, dicen. Por ejemplo, hoy decidí pedir una ensalada cuando quería comerme una hamburguesa o unas alitas picosas y grasientas, en función del "bien mayor". Después de todo, creo que para no morir de locura y de mediocridad, no debemos alejarnos de esas cosas que encienden la chispa de la curiosidad, del placer, de esa suerte de salvación que a veces se necesita para no sucumbir al mundo. Y bueno, todo esto porque encima de que no tengo tiempo, me busqué un curso de poesía, para evitar el estancamiento existencial y poder creer que existe algo que me rescata de todas las decisiones que tengo que hacer, como ir a trabajar diez u once horas diarias en aras de ahorrar para pagarme un viaje, como hacer ejercicio porque estoy gorda y me da asco serlo, en fin.
Dentro de todo, creo, hay que elegir la vida, lo que más vida contenga, porque el tiempo es muy corto y no hay necesidad de gastarlo en esas cosas que ni siquiera comprendemos.
Music on: Love more - Bon Iver
Quote: "Soñé que jugaba con mi reflejo. Pero mi reflejo no estaba en un espejo, sino que reflejaba a otra persona que no era yo". Clarice Lispector
Reading: Los enamoramientos - Javier Marías
Dentro de todo, creo, hay que elegir la vida, lo que más vida contenga, porque el tiempo es muy corto y no hay necesidad de gastarlo en esas cosas que ni siquiera comprendemos.
Music on: Love more - Bon Iver
Quote: "Soñé que jugaba con mi reflejo. Pero mi reflejo no estaba en un espejo, sino que reflejaba a otra persona que no era yo". Clarice Lispector
Reading: Los enamoramientos - Javier Marías
viernes, 26 de febrero de 2016
Almas vestidas de azul
Gracias a la poesía he tenido la oportunidad de hacer cosas muy interesantes. El lunes pasado me invitaron por parte del INBA a participar en un ciclo llamado Visitando a los Lectores y fui al Centro Femenil de Readaptación Social en Tepepan. La idea original era que yo leyera cosas mías, pero me pareció más significativo hablar de la poesía en general. No iba muy preparada, sino que llevé una serie de opciones para trabajar, las cuales usaría o no dependiendo de la gente y de su nivel de interés; me advirtieron que las chicas eran bastante apáticas, y yo, en realidad, tengo muy poca experiencia dando una clase o una charla.
En realidad la cosa fue sencilla, es decir, llegar, esperar a que se reunieran, hablar de poesía, leer a Rosario Castellanos y a Alejandra Pizarnik; mi idea era que pudieran escribir un texto a partir del yo, leímos "Autorretrato" de Castellanos y "El despertar" de Pizarnik, poemas que, además de que me encantan, funcionan perfecto para ejemplificar el yo que se desnuda a través de la palabra. También les hice hincapié en la concepción creacionista de Vicente Huidobro, con la consigna de que el creador puede hacer lo que se le antoje y crear una realidad tan alterna como se pueda imaginar. Sobre estas dos ideas del yo traté de dirigir la actividad y creo que tuve éxito.
Es cierto que existen experiencias que te cambian la perspectiva. La onda poética y al dinámica antes descrita no tiene mayor grado de dificultad, pero es la gente con la que trabajé la que sorprendió, no por el grado de dificultad, por supuesto, ya que a pesar de lo que me comentaron, se mostraron bastante interesadas. El punto de cambio y de complicación, hasta cierto punto, está en lo que estas personas traen en la cabeza. Es decir, yo soy una persona muy egoísta -muchas veces me pregunto cómo es que me convertí en alguien así-, me preocupo por cosas verdaderamente insignificantes sin poder abrir los ojos a otras que sí importan, pero desenvolverse, aunque sea por un tiempo breve en un espacio tan distinto al habitual cambia muchísimo la perspectiva vital.
La sala donde se efectuó la charla no era sino una biblioteca bastante austera, con algunas sillas y mesas, a la mitad de la sesión (porque fueron llegando a cuentagotas) había doce chicas. Les pedí que escribieran, como algunas tuvieron cierta dificultad para arrancarse, dicté un par de versos de uno de mis poemas, y les pedí que, a partir de ellos, escribieran lo que quisieran. Algunas se mostraron renuentes a leer lo escrito, algunas leyeron con mucho entusiasmo. Hubo un texto en particular que me estremeció, ella me dijo que sólo había escrito la realidad, su realidad:
En aquel lugar todas visten de azul, como color obligatorio, como uniforme; de hecho antes de ir, me orientaron acerca de cómo debía vestir yo, nada de azul, ni de beige. Así andan aquellos "muertos", esa es la realidad que viven.
No puedo negar el morbo de haberme preguntado qué habrán hecho para estar ahí, si son personas tan comunes como yo, como mis amigas, como mis compañeros de trabajo. Sé por experiencias de amigos y familiares que el sistema no funciona y que quizá algunas tomaron una mala decisión, estuvieron en el lugar equivocado o con la gente equivocada, lo cual las llevó a ese lugar. No estoy en condiciones de juzgar a nadie (y creo que nadie debe hacerlo), me da tristeza, nada más.
Music on: All Iwant - Kodaline
Quote: "Vi que es suficiente la piedra de tu rostro para.esculpir el infierno." Alejandra Estrada
Reading: Los demasiados libros - Gabriel Zaid
En realidad la cosa fue sencilla, es decir, llegar, esperar a que se reunieran, hablar de poesía, leer a Rosario Castellanos y a Alejandra Pizarnik; mi idea era que pudieran escribir un texto a partir del yo, leímos "Autorretrato" de Castellanos y "El despertar" de Pizarnik, poemas que, además de que me encantan, funcionan perfecto para ejemplificar el yo que se desnuda a través de la palabra. También les hice hincapié en la concepción creacionista de Vicente Huidobro, con la consigna de que el creador puede hacer lo que se le antoje y crear una realidad tan alterna como se pueda imaginar. Sobre estas dos ideas del yo traté de dirigir la actividad y creo que tuve éxito.
Es cierto que existen experiencias que te cambian la perspectiva. La onda poética y al dinámica antes descrita no tiene mayor grado de dificultad, pero es la gente con la que trabajé la que sorprendió, no por el grado de dificultad, por supuesto, ya que a pesar de lo que me comentaron, se mostraron bastante interesadas. El punto de cambio y de complicación, hasta cierto punto, está en lo que estas personas traen en la cabeza. Es decir, yo soy una persona muy egoísta -muchas veces me pregunto cómo es que me convertí en alguien así-, me preocupo por cosas verdaderamente insignificantes sin poder abrir los ojos a otras que sí importan, pero desenvolverse, aunque sea por un tiempo breve en un espacio tan distinto al habitual cambia muchísimo la perspectiva vital.
La sala donde se efectuó la charla no era sino una biblioteca bastante austera, con algunas sillas y mesas, a la mitad de la sesión (porque fueron llegando a cuentagotas) había doce chicas. Les pedí que escribieran, como algunas tuvieron cierta dificultad para arrancarse, dicté un par de versos de uno de mis poemas, y les pedí que, a partir de ellos, escribieran lo que quisieran. Algunas se mostraron renuentes a leer lo escrito, algunas leyeron con mucho entusiasmo. Hubo un texto en particular que me estremeció, ella me dijo que sólo había escrito la realidad, su realidad:
En aquel lugar todas visten de azul, como color obligatorio, como uniforme; de hecho antes de ir, me orientaron acerca de cómo debía vestir yo, nada de azul, ni de beige. Así andan aquellos "muertos", esa es la realidad que viven.
No puedo negar el morbo de haberme preguntado qué habrán hecho para estar ahí, si son personas tan comunes como yo, como mis amigas, como mis compañeros de trabajo. Sé por experiencias de amigos y familiares que el sistema no funciona y que quizá algunas tomaron una mala decisión, estuvieron en el lugar equivocado o con la gente equivocada, lo cual las llevó a ese lugar. No estoy en condiciones de juzgar a nadie (y creo que nadie debe hacerlo), me da tristeza, nada más.
Music on: All Iwant - Kodaline
Quote: "Vi que es suficiente la piedra de tu rostro para.esculpir el infierno." Alejandra Estrada
Reading: Los demasiados libros - Gabriel Zaid
martes, 2 de febrero de 2016
Sobre "Un hervidero de pájaros marinos" de María Baranda
Después de los terrores acaecidos durante
la Segunda Guerra Mundial, Theodor W. Adorno se cuestionaba si después de todo
eso aún sería posible escribir poesía. Y, categóricamente, precisó que no, que
esto sería incluso un acto barbárico. La pregunta no especificaba el tipo de
poesía que se podría o debería escribirse. Quizá habría que optar por una
vertiente a la par de la desolación, que no redimiera ni ensalzara al género
humano sino que hablara del desastre.
Siguiendo lo que
podría haber sido la alternativa ante la cesación definitiva de la escritura
poética, y pensando en una veta específica, resulta curioso pensar que un tipo
de poesía que apela al vacío y a la desolación, unos versos identificados con
el determinismo y la desesperanza conduzcan a pensar, aún en toda su oscuridad,
que sigue valiendo la pena escribir poesía. Este es el caso de la más reciente
obra de María Baranda: Un hervidero de
pájaros marinos, libro que conjunta elementos disímiles y que canta —sí,
que canta— con ahínco sobre un mundo podrido y las casi nulas posibilidades de
salvación.
El libro toma como
epígrafe unos versos del poeta martiniqués Aimé Césaire, a partir de los cuales
se desarrollan los cinco apartados que lo conforman. Si hubiera una manera de
resumir esta obra de Baranda, optaría por una oda al desencanto y a la búsqueda
sin creces; un clamor que funde lo mítico con lo cotidiano para declarar que el
mundo ha sido un constante sumidero en la desesperanza. Y, sin embargo, una
afirmación de la poesía como camino para construir otro mundo posible.
En esta obra, la
autora busca abarcar una totalidad utópica; crea un escenario en el que
confluyen los dioses griegos, los íconos sagrados del cristianismo, quienes
ejecutan acciones propias de su grandeza a la par de actividades cotidianas y
meramente humanas. Zeus, el más grande de los dioses aparece para detener su pick up y sudar; Homero, el gran poeta
de la antigüedad también existe para dejarnos claro que nada hay de loable en
toda la fama que se le ha echado a cuestas; se encuentra barriendo las esquinas
y ha cambiado, acaso también perdido, su capacidad de contar, narrar y sobre
todo hacer que su voz declaradora persista en la historia.
Todas las
mitologías son parte de la misma podredumbre; Baranda derrumba mitos. Nos dice
que el viaje de Virgilio no es un pasaje mítico y ficticio, sino que es un
andar actual que pertenece a todos. Da a entender que, por muy remotos que parezcan
aquellos países y reinos de los que habla, son en realidad parte de nuestro
tiempo, esto no lo sabemos porque desde siempre han estado en un continuo
proceso de destrucción que nos ha hecho inmunes a ver sus cambios. También afirma
que la humanidad ha estado a la espera sin saber que aquello tan ansiado es
nada, que el Paraíso es una quimera, que el infierno no es un castigo postrero
sino un presente inevitable.
Ecos de grandes
poetas aparecen en la sutil intertextualidad que la autora maneja, ahí está
Gorostiza y Muerte sin fin, ahí está
Eliot y personajes iguales a sus hombres huecos. Junto a ellos, Baranda
introduce una paradoja en apariencia irreconciliable: da importancia a la
tradición poética pero también desdeña la figura de los poetas. En sus versos
recoge la más fuerte declaración: el poeta ha perdido la fuerza y la voz. Sin
embargo, existe la pregunta: ¿en verdad la ha perdido o sólo se ha desnudado en
toda su autenticidad? ¿Por qué habría de recoger las tradiciones milenarias y
al mismo tiempo ridiculizar al bardo? Baranda afirma en sus versos que aquel
bardo sabedor y transmisor no existe, el poeta verdadero está en los desechos
de los cuartos de hotel:
El poeta mintió
como un rumor
antiguo entre los cañaverales
y los huertos de
ablución en primavera.
Mintió a
borbotones
y su mentira se
quedó en las toallitas blancas del hotel
y el hábil
monedero de una vieja tiritando de frío con su
pena
con una cuerda
arropó el camino y sus mitologías
como si ése fuera
su único fin,
su lugar de asedio
en la invención del tiempo.
En Baranda existe la constante sentencia
de lo decadente del mundo, éste no es sino un conglomerado inamovible de
cadáveres, donde lo divino y humano no se encuentran divididos porque responden
al mismo origen y al mismo destino: la podredumbre, la basura, lo insalvable.
Y sin embargo, hay
que escribir poesía. Baranda propone una actitud crítica hacia el mundo, pero
en el fondo no desdeña la labor poética ni habla explícitamente de su
inutilidad. Al contrario, sabe que es necesario seguir escribiendo. Como el
castigado Sísifo, asume que el mundo, así como está, es, en palabras de
Leibniz, el mejor de los mundos posibles. Con todas sus insuficiencias la
creación es posible. Baranda retoma la figura del poeta y afirma que ese Paraíso
que nos han enseñado a buscar y a esperar puede encontrarse en la redención que
ofrece la poesía:
Corrí sobre el
vuelo cifrado del invierno
inventando otro
sitio,
un
lugar para la fiebre de la playa,
un nuevo Paraíso
que trajera
a
cada vuelta renovada
el primer fuego y
el segundo
por la sangre de
la sangre,
la roja tristeza
del poema
que hizo de
nosotros
unos simples niños
bajo
las cúpulas del tiempo.
Dentro de las fauces de la nada, existe la
veta abierta a la creación, porque Homero no ha muerto, sólo se ha convertido
en un cantor de nuevas odiseas, Homero detiene el tráfico citadino que es
también el mar y el desierto. El hecho de que el mundo antiguo y moderno se
fusionen es una declaración de, a pesar de todo, vida. Aquí Baranda desafiaría
la teoría de Adorno en la que sería una barbarie escribir poesía después de las
calamidades, porque la poesía transforma esas calamidades, a través de la
palabra, en universos totales, en otras visiones y otros oficios. Homero
transforma el polvo, el polvo es un nuevo reino, una nueva luz.
El último apartado
del libro tiene a bien titularse “Al final del amanecer”. Curiosamente, son los
primeros versos del epígrafe elegido los que sirven para cerrar el libro, lo
que sugiere una suerte de devenir cíclico que une principio y final. En esta
parte confluyen una vez más la desolación y las palabras reunidas por el leve
impulso de la fatiga con la esperanza imprescindible de una frase salvadora:
“Vaya usted al Paraíso”.
Music on: Iris - Goo goo dolls
Quote: "Fijos en la verja siguieron mis ojos, fijos. Te esperaba". Alfonsina Storni
Reading: Porque parece mentira, la verdad nunca se sabe - Daniel Sada
miércoles, 27 de enero de 2016
Previo y After: Torneo de Poesía Adversario en el Cuadrilátero 2015
Antes de salir al ring en las últimas rondas: semifinal y final, Colectivo Naufragio hizo esta entrevista, que se enfocó a las cuestiones poéticas. Estuvo muy interesante, no tuve problema alguno en contestar y creo que esa es una buena señal de que sigo haciendo lo que en realidad me gusta. La entrevista aquí:
Estoy agradecida, porque después de aquella aventura poética he tenido varias invitaciones a leer con varias personas interesantes. La editorial Verso Destierro ha intervenido para muchas de estas invitaciones, para algunas de las cuales después, a su debido tiempo, publicaré información en cuanto a lugares y horarios, en caso de que haya algún interesado. El colectivo hizo entrevistas a los otros contendientes, personas que opinaron cosas muy certeras en cuanto a la poesía, personas inteligentes con las cuales también ya he tenido oportunidad de leer y cuyas entrevistas están en el canal de YouTube de Colectivo Naufragio.
La poesía es, siempre lo he creído, una cosa que me salva. El arte, en general, suele cumplir con esa función, acaso la única, de cambiar las perspectivas y tocar, de una manera muy extraña, esas fibras imperceptibles de cada persona. La poesía es la constante en mi vida, el fundamento, el camino, la meta, la justificación, en fin, muchas cosas que me dirigen la existencia. Y lo agradezco, en verdad.
Music on: Scattered glass - Sleep party people
Quote: "Ese pobre instante adoptado por mi ternura". Alejandra Pizarnik
Reading: Marienbad eléctrico - Enrique Vila-Matas
Estoy agradecida, porque después de aquella aventura poética he tenido varias invitaciones a leer con varias personas interesantes. La editorial Verso Destierro ha intervenido para muchas de estas invitaciones, para algunas de las cuales después, a su debido tiempo, publicaré información en cuanto a lugares y horarios, en caso de que haya algún interesado. El colectivo hizo entrevistas a los otros contendientes, personas que opinaron cosas muy certeras en cuanto a la poesía, personas inteligentes con las cuales también ya he tenido oportunidad de leer y cuyas entrevistas están en el canal de YouTube de Colectivo Naufragio.
La poesía es, siempre lo he creído, una cosa que me salva. El arte, en general, suele cumplir con esa función, acaso la única, de cambiar las perspectivas y tocar, de una manera muy extraña, esas fibras imperceptibles de cada persona. La poesía es la constante en mi vida, el fundamento, el camino, la meta, la justificación, en fin, muchas cosas que me dirigen la existencia. Y lo agradezco, en verdad.
Music on: Scattered glass - Sleep party people
Quote: "Ese pobre instante adoptado por mi ternura". Alejandra Pizarnik
Reading: Marienbad eléctrico - Enrique Vila-Matas
viernes, 22 de enero de 2016
Aceptar
En esta vida hay que
aceptar demasiadas cosas que no gustan, que no quisiéramos hacer. Pero si no
aceptamos, nos volveríamos locos, nos suicidaríamos. Creo que eso hacen los
suicidas: no aceptan.
En realidad, si lo vemos
fríamente, la vida se trata de aceptar más que de luchar; de ceder más que de
construir. Esta es la razón por la cual frecuentemente la vida me agota mucho.
Esta es la razón por la cual suelo estar cansada.
A veces pienso que no es
que yo esté rota, no necesariamente, es sólo esa dificultad de tener que
aceptar. Lo trágico es que al mismo tiempo soy una necia que desea y espera y
anhela y lucha por cosas, aunque mucho de ese esfuerzo esté condenado al
fracaso. A veces también me derroto desde que empiezo, porque me canso; es un
andar constante entre la indecisión, entre no querer aceptar tan tranquilamente
como muchos lo hacen.
Music on: Lovesong - The cure
Quote: "La poesía salva a quien la lee, pero condena a quien la escribe". Guillermo Vega Zaragoza
Reading: Mark Strand - New selected poems
miércoles, 20 de enero de 2016
Es el mundo
A veces no sé qué es lo que me hace llorar. Pero lloro, así,
de pronto. Trato de relacionar el punto exacto o la cosa específica que pudiera
haberme hecho llorar. Pero o no lo encuentro o la cosa es tan estúpida o tan
insignificante, que no me puedo creer que haya sido eso.
Y pues, acabo de ver en el muro de mi novio un post sobre el
paseo en bici de Rosarito – Ensenada, al que él va alegremente con todas las
ganas del mundo. Y claro, él, tan deportista, puede echarse los 80 kilómetros,
subidas incluidas, sin ningún problema, él, que corre diario ¡y lo disfruta! Y
yo… yo pues, he intentado hacer ejercicio en muchos momentos de mi vida, y he
fracasado, me harto de ir a los gimnasios y a las múltiples clases, y no sólo
me harto sino que en más de una ocasión he salido llorando.
No me avergüenza lo que soy: ordinaria y obesa; estúpida hasta decir basta, una persona que lo único que puede hacer (y eso de manera intrascendente y ociosa) es escribir imbéciles penas, por eso las escribo, porque no me da pena lo que soy (y sin embargo, lo sufro, eso sí). En ocasiones trato de
hacer algo al respecto, trato de arreglar un problema que traigo arrastrando desde siempre, y, como sé que paso once horas sentada en una oficina, opto por dejar de comer chatarra, aunque eso también me resulta muy difícil,
sobre todo porque tengo hambre todo el tiempo. Al respecto, en menos de dos
semanas subí tres kilos, ¿cómo le hice?, no me lo explico, pero así fue, las
básculas no mienten. Y me derroto tan rápido que la mejor solución que se me ocurre es atascarme de pizza.
Así que me encuentro al borde de la lágrima, aguantándome,
porque uno tiene que trabajar en una oficina y no está bien ser la chillona y
llamar la atención de esa manera. Pero así estoy, respirando con trabajos, y
todo por un estúpido post que pone mi novio sobre las maravillosas resoluciones
de año nuevo, como ir al paseo ese, y hacerlo sin paradas y mejorar sus tiempos
cada día. Y lloro porque yo sólo soy una gorda que no merece a alguien así,
porque me siento humillada al no ser lo que él quisiera (aunque lo niegue), y... bueno, más allá de eso, no sé por qué; sólo me invade una tristeza inmensa de ver todo lo que él es y yo no alcanzo.
Lloro porque no sé qué hace él con una persona tan asquerosa
(lloro, ni modo, ya se me salieron mis lagrimitas, adiós profesionalismo laboral), lloro porque soy tan poca
cosa y siento que estoy derrotada desde el principio, pero mi maldita necedad
no me lleva a mejorar ni a acostumbrarme, sino a llorar y llorar todo el
tiempo.
Music on: The universe - Gregory Alan Isakov
Quote: "Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo". Alejandra Pizarnik
Reading: Pájaros en la boca - Samanta schweblin
lunes, 18 de enero de 2016
En su lugar
El mundo nació hoy
cuando de entre al caos
floreció la semilla de tu nombre.
Sentí tu presencia
la pre-esencia de tu carne,
el mundo dejó de ser ajeno
y supe que entre todas las devastaciones
una luz habría de sobrevivir.
La luz que nunca se apaga: "there's a light that never goes out".
Teníamos que encontrarnos cuando fuéramos más de luz y menos de tiempo,
pero esto tenía que suceder,
algún día: "el amor siempre nos demuestra la circularidad del mundo".
Tu voz,
como esperanza de agua entre páramos desiertos,
ha hecho que el mundo se ponga en su lugar.
Music on: Fake plastic trees - Radiohead
Quote: "triste como sí misma / hermosa como el suicidio". Alejandra Pizarnik
Reading: Pájaros en la boca - Samanta Schweblin
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