Del otro lado de la casa el perro ladraba, un mastín cachorro atado a un poste del patio.
El niño se llamaba Ernesto; desde la puerta de su cuarto, en el segundo piso, miró cómo su madre se desvanecía y un río rojo escapaba con fuerza de sus muñecas. Ernesto tenía nueve años. En ese momento recordó el calor nostálgico de ese cuerpo dador de vida ahora tendido inerte entre la sombras, apenas alumbrado por un halo de luz lejana en la lámpara de la cocina. Quiso correr. Llegar abajo en una ráfaga imperceptible. Tomar las manos de su madre. Componerle la sonrisa. No pudo.
El perro ladraba taladrando las paredes de la alcoba. Ernesto debería estar dormido para esas horas. Su padre llegaría pronto. En el séptimo escalón se quedó inmóvil ante el rostro lloroso y triste de su madre. Sólo pasados unos minutos le fue posible bajar. Aún sintió que el último escalón era más alto. Pisó la humedad con sus pies descalzos. Llevó sus manos pequeñas y asustadas a tapar las heridas por las que manaba la sangre, ahora extendida por toda la sala.
Ernesto esperó perplejo ante un abrazo imposible. En la distancia se abrió un hueco. La puerta arrojaba al padre quien lo retiró entre gritos e incómodos silencios.. Ernesto nunca lloró.
El cachorro soltó la cadena, se escapó; nadie salió tras él. Cuando un vecino regresara el perro, el padre de Ernesto apenas dijo gracias.
Music on: Cold desert - Kings of Leon
Quote: "No hay otros paraísos que los paraísos perdidos" J.L. Borges
Reading: Los días azules - Fernando Vallejo
"La literatura es uno de los más tristes caminos que llevan a todas partes" André Breton
miércoles, 27 de mayo de 2009
jueves, 21 de mayo de 2009
My Own Black Star

Déjenme decirles cuánto duele en esos lugares infinitos y escondidos
en los que antes de su abrazo creía libres de albergar dolor.
Parece que no puedo existir más allá de su nombre de estrellas muertas,
que su sola idea renace en el recuerdo bendito que quizá redimiera la tierra hace tantos ayeres.
Déjenme contarles cómo habita su sombra en el abismo de mi herida.
Decirles tristemente que antes su amor por mis afectos
mis calles
mi boca
mi piel
humedad y deseos
era tan real como el dolor del que hoy me alimento.
El eco de su forma todavía rasga mis silencios
se atora en mis dedos
se pinta en mis lágrimas.
Déjenme explicarles cómo todo sigue siendo tan salvaje como una ola de mar en la tormenta
y que no se puede escapar sino montarla
porque huir sólo prolonga su fijeza.
Déjenme confesarles que a él jamás podré hablarle de esta verdad
que en sus manos de humo él sabe o ha creído que su nombre no atraviesa el umbral de mi memoria.
Debajo de mi noche guardo una postal:
es el retrato de un olvido y una promesa de incendio.
Déjenme decirles todo lo que él no me ha dicho:
todo lo que sus detalles me han matado poco a poco,
todo lo que soy presa irremediable de sus sutiles y terribles encantos.
Music on: Black star - Radiohead
Quote: "Es el amor, habrá que ocultarse, o que huir". J.L. Borges
Reading: Cartucho - Nellie Campobello
jueves, 14 de mayo de 2009
Bob Marley, a 28 años de su muerte
El pasado 11 de mayo se cumplieron 28 años de la muerte de Robert Nesta Marley, quien para muchos, no fue solamente un músico sino un verdadero profeta. Para hablar de Marley, entonces, es importante hacer énfasis en la situación histórica, religiosa e incluso política en la que su música y su figura surgieron y fueron ganando seguidores, de nuevo, no sólo visto como un músico sino como una especie de Mesías, un profeta de la libertad y un maestro de la espiritualidad.
Con Marley ha sudecido una cosa deplorable y que suele suceder también con muchas figuras de las que no se conoce realmente nada pero que, como han sido ya adoptadas por el “mainstream” tienen varios seguidores ignorantes. Basta recordar el caso de Ernesto "Che" Guevara, por dar un ejemplo, pues, es muy fácil encontrar una playera con su foto más famosa en cualquier rincón (incluso Furor en su línea "Habana" se la apropió vilmente) y a fin de cuentas, pocos saben la historia real del Che, su sentido revolucionario y también, por qué no, sus no tan halagadas fases de asesino.
Marley, tontamente, se ha relacionado sólo con la marihuana, el cabello lleno de rastas, los colores (que claro que tienen un significado) y el reggae. Sin embargo, hay muchísimas más implicaciones en todo esto y por supuesto, tales cosas no son las únicas que definen al rasta. El rasta o rastafari es en realidad una religión en forma y con la misma validez que muchas otras y que además tiene muchos adeptos; El rasta, surgió en los años 30’s, en esta década Ras Tafari (o príncipe) Makonnen fue coronado emperador de Etiopía y tomó el nombre de Haile Selassie, luego declaró ser uno de los descendientes directos de Salomón y frente a esto, los seguidores de Marcus Garvey (profeta que vaticinó la llegada de un rey negro que regresaría a la raza negra a Africa) declararon que en efecto Selassie era este rey y con él surgió el culto rasta.
Marley se convirtió a esta religión por finales de los años 60’s y la influencia de estas creencias se hizo evidente en varias de las canciones grabadas por esta época, y principios de los 70’s por ejemplo, la que acompaña esta breve reflexión: soul Rebel. El rasta, entre otras cosas, proclamaba la igualdad, la libertad y el compromiso social del individuo hacia el otro, mismo que era alcanzado a través de una paz interna y un equilibrio espiritual, por supuesto, todo encaminado hacia el devenir de una vida posterior y por la gracia de una fuerza macrocósmica.
Es curioso que el consumo de marihuana no forma parte de la creencia rasta, de hecho, no todos los rastafaris la han consumido; las rastas, por otro lado, no son tampoco un símbolo de suciedad y mucho menos de moda. Dado que el rasta tiene algunas raíces judeo-cristianas, han tomado asimismo la figura del león, que en el paleocristianismo representaba a Jesús, o sea, el Mesías, los “dreads” buscan hacer una semejanza con la figura del león, animal que es muy importante también para el rasta. Finalmente, los colores: rojo, amarillo y verde, son los que componen la bandera de Etiopía, país donde reinara Haile Selassie, país al que Garvey buscaba regresar, país que también era visto como Sión, la tierra prometida, país al que hace unos años trasladaron los restos de Marley, siguiendo con esta idea del “regreso.”
Más allá de la música, entonces, es evidente que existe un grandísimo bagaje histórico e ideológico que respalda su figura. Marley si, en efecto, estaba totalmente comprometido con la revolución social y buscaba, a través de sus canciones, transmitir un mensaje de amor y paz que no sólo estaba vinculado a sus horas de marihuana sino que tenía un fuerte trasfondo de compromiso hacia el pueblo. Es por eso que todo Jamaica, incluso independientemente de la creencia Rastafari, veía en Marley a una figura de libertad y redención.
Actualmente es innegable su influencia, tanto musical como ideológica, así como importante que no escribió ni una canción mala y que existen letras en Marley que aplican aún a todas las situaciones humanas. El “mainstream” pudo ya haberlo acogido y muchos piensan que es una moda, muchos también ignoran más de lo que saben, pero siempre es bueno dar la vuelta y buscar lo que realmente existe ahí.
A 28 años de su muerte, creo que uno de los más grandes homenajes es propagar un poco sobre su vida, su música, su pensamiento y su importancia. Est, como en otras ocasiones lo he hecho, es sólo mi manera personal de recordar y de enfatizar en aquello que a mí me resulta interesante y trascendente frente a una figura tan importante para mi andar en esta existencia.
Music on: Soul Rebel - Bob Marley & The Wailers
Quote: "Somos la pareja del éxodo perenne en busca de la tierra prometida siempre inasequible cuyo decálogo comienza así: sí fornicarás, sí robarás, sí mentirás, sí matarás..." W. Noh Tzec
Reading: El tren pasa primero - Elena Poniatowska
jueves, 7 de mayo de 2009
Amor mío, muérete.
La nada existe en la pútrida agonía de tu nostalgia
y en el manto oscuro de tu aureola que me canta y me desvela enajenado
Si estuvieras muerto, dolería menos.
No hay en mí sino una brisa de recuerdo helado
perdida luz entre distancias eternas,
rosas que no pueden asirse entre el infinito.
Si no existieras para nadie, yo podría vivir.
Busco esa muerte que me espera detrás de la puerta en el Estigio.
La barca de Caronte es la redención ante la cuenca de tu indiferencia.
Busco los brazos de cuerpos deformes y muertos
hechos de melancolía y venas ácidas.
Busco el bosque de los condenados enmohecidos
postrados en silencios, mis símiles en tortura.
Quiero tus ojos desdoblados en el suelo.
Una última vez…
Arrastra tu lengua perniciosa hasta el edén desguro de mis tesoros.
Una última vez…
Miénteme.
Dime con tu boca que ya no es boca
que mañana no será demasiado tarde.
Una última vez
duérmete en mi sangre,
fulgor de dagas enardecidas de mi carne deshollada desde la puerta de los huesos.
Si murieras, acaso, abriría las manos a la vida, sin miedo.
Cae desnudo en mis brazos y mis piernas cansadas de esperarte.
Muérete mientras tus ojos viajan en las arenas de la conciencia,
mientras duermes y callas e imaginas otros lechos.
Muérete tú
que mi alma no logra hacerlo.
Muérete pronto que tu sombra no me libera y tus brazos siguen tibios aunque lejanos.
Muérete pronto que la ausencia de tu espalda me carcome el entrecejo.
La nada existe en el atardecer de la única tristeza del alma
y florece en el abismo abierto de una herida ignorante que aún espera tu palabra.
Music on: Razorblade - The strokes
Quote: "Hay un modo de que me hagas completamente feliz, amor mío: muérete" J. Sabines
Reading: El tren pasa primero - Elena Poniatowska
y en el manto oscuro de tu aureola que me canta y me desvela enajenado
Si estuvieras muerto, dolería menos.
No hay en mí sino una brisa de recuerdo helado
perdida luz entre distancias eternas,
rosas que no pueden asirse entre el infinito.
Si no existieras para nadie, yo podría vivir.
Busco esa muerte que me espera detrás de la puerta en el Estigio.
La barca de Caronte es la redención ante la cuenca de tu indiferencia.
Busco los brazos de cuerpos deformes y muertos
hechos de melancolía y venas ácidas.
Busco el bosque de los condenados enmohecidos
postrados en silencios, mis símiles en tortura.
Quiero tus ojos desdoblados en el suelo.
Una última vez…
Arrastra tu lengua perniciosa hasta el edén desguro de mis tesoros.
Una última vez…
Miénteme.
Dime con tu boca que ya no es boca
que mañana no será demasiado tarde.
Una última vez
duérmete en mi sangre,
fulgor de dagas enardecidas de mi carne deshollada desde la puerta de los huesos.
Si murieras, acaso, abriría las manos a la vida, sin miedo.
Cae desnudo en mis brazos y mis piernas cansadas de esperarte.
Muérete mientras tus ojos viajan en las arenas de la conciencia,
mientras duermes y callas e imaginas otros lechos.
Muérete tú
que mi alma no logra hacerlo.
Muérete pronto que tu sombra no me libera y tus brazos siguen tibios aunque lejanos.
Muérete pronto que la ausencia de tu espalda me carcome el entrecejo.
La nada existe en el atardecer de la única tristeza del alma
y florece en el abismo abierto de una herida ignorante que aún espera tu palabra.
Music on: Razorblade - The strokes
Quote: "Hay un modo de que me hagas completamente feliz, amor mío: muérete" J. Sabines
Reading: El tren pasa primero - Elena Poniatowska
jueves, 30 de abril de 2009
El lado amable de la influenza
Resulta que de vez en cuando gusto de trasladarme al terreno más pedestre; resulta que el verdadero saldo de la influenza es perceptible en el aumento de actividad en internet, Messenger, Facebook y Hi5. Ese es el saldo tangible, el de la gran parte de estudiantes que no pueden ir a la escuela y de algunos empleados que han sido regresados a sus casas, como prevención de la enfermedad y demás cosas ya hasta el cansancio escuchadas.
Así que el encierro es nuestra nueva actividad, de aquí al 6 de mayo, si acaso lo logramos. Todos los estados facebook y Hi5 mencionan la influenza, de la manera que sea, desde lo alarmante y paranoico hasta lo jocoso. Creo que en estos días la gente ha bajado más música, ha visitado más videos en Youtube y ha navegado más en la red, dado que, no hay mucho que hacer afuera sino rentar en Block Buster para lo que algunos, con sentido del humor, optan por películas como 28 days later o Resident Evil.
He de confesar que el anterior es un poco, mi caso, un poco pues no he caído rendida ante películas que traten sobre el exterminio masivo. Pero, por ejemplo me he hecho, gracias al intercambio controlado de música por la red, de discos que no tenía, como Forty Licks (The Rolling Stones), The dark side of the moon (Pink Floyd), Von (Sigur Rós) y First Impressions of Earth (The Strokes). Aparte, he recorrido varios canales Youtube y me he entretenido viendo (culposa pero agradablemente) The Ellen Degeneres Show, así como escuchado la ya famosa Cumbia de la Influenza.
No todo es tan malo, quiero pensar, pues asimismo he escrito mucho y más allá de puras cosas sin sentido, quiero pensar que quizá en el futuro, si algo de aquello en lo que he vertido este tiempo a través de palabras, llega a tener cierta trascendencia, será cómico decir que fue producto del encierro por amenaza fase 5 de la Pandemia Influenza. Del mismo modo, puedo decir que me he dedicado a la lectura y que, aunque el libro que tengo en turno formal: El tren pasa primero de Elena Poniatowska no es de las mejores lecturas, he recurrido un poco a La Biblia, en parte por ocio, en parte para aumentar el conocimiento y también para reconfirmar mi teoría de que Yavé no es una buena persona, mucho menos un alma caritativa.
De regreso al virus, cabe destacar que hay quienes, de forma más metafísica, pensarán que esto de la Influenza no es sino alguna cifrada señal del Apocalipsis y que sólo falta que lluevan ranas o empiecen a caer muertos los primogénitos. Quizá. Y es que, no para alarmar, pero qué tan grande es la casualidad de que haya temblado el 27 de abril y que un temblor similar se haya sucedido exactamente en el mismo 27 de abril del año pasado. Es una coincidencia curiosa, sin clavarse más en otras cosas que se puedan llegar a pensar. No será tampoco la furia de Yavé encaprichado o aburrido y tomándonos de conejillo de indias, como al buen Job. ¿O si?
Por el momento, mientras la contingencia termina, y dado que no es posible salir a casi ningún lado, por una parte, debido a la histeria colectiva y por otra, porque cines, teatros, restaurantes y demás permanecen cerrados, seguiré aquí, escribiendo, que es finalmente, algo que no me pesa y que, es liberador hacer para escapar aunque sea mentalmente, de la realidad. Seguiiré invirtiendo tiempo en Youtube y en charlas cibernéticas, ¿qué de malo puede haber en eso, en estos días?
Music on: Heaven Forbid - The Fray
Quote: "I am certain of nothing but the holiness of the heart's affections, and the truth of imagination" J. Keats
Reading: El tren pasa primero - Elena Poniatowska
Así que el encierro es nuestra nueva actividad, de aquí al 6 de mayo, si acaso lo logramos. Todos los estados facebook y Hi5 mencionan la influenza, de la manera que sea, desde lo alarmante y paranoico hasta lo jocoso. Creo que en estos días la gente ha bajado más música, ha visitado más videos en Youtube y ha navegado más en la red, dado que, no hay mucho que hacer afuera sino rentar en Block Buster para lo que algunos, con sentido del humor, optan por películas como 28 days later o Resident Evil.
He de confesar que el anterior es un poco, mi caso, un poco pues no he caído rendida ante películas que traten sobre el exterminio masivo. Pero, por ejemplo me he hecho, gracias al intercambio controlado de música por la red, de discos que no tenía, como Forty Licks (The Rolling Stones), The dark side of the moon (Pink Floyd), Von (Sigur Rós) y First Impressions of Earth (The Strokes). Aparte, he recorrido varios canales Youtube y me he entretenido viendo (culposa pero agradablemente) The Ellen Degeneres Show, así como escuchado la ya famosa Cumbia de la Influenza.
No todo es tan malo, quiero pensar, pues asimismo he escrito mucho y más allá de puras cosas sin sentido, quiero pensar que quizá en el futuro, si algo de aquello en lo que he vertido este tiempo a través de palabras, llega a tener cierta trascendencia, será cómico decir que fue producto del encierro por amenaza fase 5 de la Pandemia Influenza. Del mismo modo, puedo decir que me he dedicado a la lectura y que, aunque el libro que tengo en turno formal: El tren pasa primero de Elena Poniatowska no es de las mejores lecturas, he recurrido un poco a La Biblia, en parte por ocio, en parte para aumentar el conocimiento y también para reconfirmar mi teoría de que Yavé no es una buena persona, mucho menos un alma caritativa.
De regreso al virus, cabe destacar que hay quienes, de forma más metafísica, pensarán que esto de la Influenza no es sino alguna cifrada señal del Apocalipsis y que sólo falta que lluevan ranas o empiecen a caer muertos los primogénitos. Quizá. Y es que, no para alarmar, pero qué tan grande es la casualidad de que haya temblado el 27 de abril y que un temblor similar se haya sucedido exactamente en el mismo 27 de abril del año pasado. Es una coincidencia curiosa, sin clavarse más en otras cosas que se puedan llegar a pensar. No será tampoco la furia de Yavé encaprichado o aburrido y tomándonos de conejillo de indias, como al buen Job. ¿O si?
Por el momento, mientras la contingencia termina, y dado que no es posible salir a casi ningún lado, por una parte, debido a la histeria colectiva y por otra, porque cines, teatros, restaurantes y demás permanecen cerrados, seguiré aquí, escribiendo, que es finalmente, algo que no me pesa y que, es liberador hacer para escapar aunque sea mentalmente, de la realidad. Seguiiré invirtiendo tiempo en Youtube y en charlas cibernéticas, ¿qué de malo puede haber en eso, en estos días?
Music on: Heaven Forbid - The Fray
Quote: "I am certain of nothing but the holiness of the heart's affections, and the truth of imagination" J. Keats
Reading: El tren pasa primero - Elena Poniatowska
jueves, 23 de abril de 2009
La insoportable levedad del ser
Hace ya bastante tiempo que no me sentía tan entusiasmada y satisfecha después de una lectura. Creo que la última vez que me sucedió fue precisamente con The cathcer in the rye y he de confesar que esa sensación de total placer posterior a la lectura no aparece muchas veces en la vida de una lectora.
Tiene pocos días terminé de leer La insoportable levedad del ser de Milan Kundera, libro que verdaderamente me estimuló el pensamiento de manera que hacía mucho no lo hacía una buena lectura. No pienso ahondar demasiado en el hecho de que es un clásico ya y también una de las mejores obras de Kundera. Al contrario, quisiera dar mi aporte personal, pues estoy convencida de que los buenos libros, las buenas películas, las buenas obras de teatro, o algún otro estímulo de ese estilo, sólo tienen su real validez cuando logran trastocar la mente y el alma del lector.
La novela se sitúa históricamente en el periodo de la invasión de Rusia a Checoslovaquia, por ahí de los años 60’s y 70’s. Los personajes, a pesar de resultar tan lejanos a una realidad latinoamericana, tienen matices que los resaltan como universales y cercanos. Cada uno está perfectamente definido, desde Tomás hasta el perro: Karenin lo cual es un enorme logro del autor, sin duda.
Sin embargo, el gran acierto de Kundera en esta novela -y que creo es una de las cosas que aciertan generalmente en las buenas novelas- es la mezcla tan profunda de los personajes, la recurrencia a ciertas situaciones, algunas básicas (como un sombrero negro o) y otras totalmente profundas, bizarras y filosóficas (como la referencia a Parménides y Nietzsche, por mencionar algunas). Este balance es el enorme interés que la obra despertó en mí pues confirma que no sólo es importante el fondo sino la forma.
Kundera acuña frases totalmente geniales de boca de todos sus personajes así como de un autor que de pronto se sumerge a sí mismo dentro de la trama y adopta la forma ficcional casi de manera imperceptible. Sabina, Franz, Tomás y Teresa: los cuatro, personajes principales perfectamente construidos, todos sumergidos en ciertos absurdos personales y tragedias colosales para su situación, que en realidad no nos resultan tan ajenas.
Decir que sólo cerrando los ojos es que se puede ver al infinito, o bien, pensar cuán terrible es que día a día soñamos secretamente con la muerte de aquellos a los que amamos, o quizá, que el amor, en cuanto se hace público, comienza a ser pesado. Todo aquello no es sino una pequeñísima muestra de algunas reflexiones incrustadas en este libro que contiene más allá de una forma deliciosa, un fondo lleno de matices históricos y personales en donde se discute fuertemente cuál es la situación de la existencia del hombre y su error, cuál es la terrible e insoportable levedad de una vida que, por suceder una sola vez, parece que no ha sucedido nunca y que por eso, es leve, y que por eso, no pesa nada y que por eso no trasciende y aún así, es más compleja que ninguna otra cosa que podamos pensar.
Hacen falta libros de este estilo. La historia, quizá puede bien ser supeditada por un plano más profundo de pensamiento y reflexión que hacen de la lectura una experiencia exquisita. Así es como me gustan los libros y, encontrar uno que cumpla mis espectativas es simplemente, delicioso.
Music on: Mighty ruler - dim Sherman
Quote: "Es imposible que nos perdamos el uno al otro. Recorreré los astros durante milenios, adoptaré todas las formas, todos los lenguajes de la vida, para volver a encontrarte una sola vez." F. Hölderlin
Reading: El tren pasa primero - Elena Poniatowska
Tiene pocos días terminé de leer La insoportable levedad del ser de Milan Kundera, libro que verdaderamente me estimuló el pensamiento de manera que hacía mucho no lo hacía una buena lectura. No pienso ahondar demasiado en el hecho de que es un clásico ya y también una de las mejores obras de Kundera. Al contrario, quisiera dar mi aporte personal, pues estoy convencida de que los buenos libros, las buenas películas, las buenas obras de teatro, o algún otro estímulo de ese estilo, sólo tienen su real validez cuando logran trastocar la mente y el alma del lector.
La novela se sitúa históricamente en el periodo de la invasión de Rusia a Checoslovaquia, por ahí de los años 60’s y 70’s. Los personajes, a pesar de resultar tan lejanos a una realidad latinoamericana, tienen matices que los resaltan como universales y cercanos. Cada uno está perfectamente definido, desde Tomás hasta el perro: Karenin lo cual es un enorme logro del autor, sin duda.
Sin embargo, el gran acierto de Kundera en esta novela -y que creo es una de las cosas que aciertan generalmente en las buenas novelas- es la mezcla tan profunda de los personajes, la recurrencia a ciertas situaciones, algunas básicas (como un sombrero negro o) y otras totalmente profundas, bizarras y filosóficas (como la referencia a Parménides y Nietzsche, por mencionar algunas). Este balance es el enorme interés que la obra despertó en mí pues confirma que no sólo es importante el fondo sino la forma.
Kundera acuña frases totalmente geniales de boca de todos sus personajes así como de un autor que de pronto se sumerge a sí mismo dentro de la trama y adopta la forma ficcional casi de manera imperceptible. Sabina, Franz, Tomás y Teresa: los cuatro, personajes principales perfectamente construidos, todos sumergidos en ciertos absurdos personales y tragedias colosales para su situación, que en realidad no nos resultan tan ajenas.
Decir que sólo cerrando los ojos es que se puede ver al infinito, o bien, pensar cuán terrible es que día a día soñamos secretamente con la muerte de aquellos a los que amamos, o quizá, que el amor, en cuanto se hace público, comienza a ser pesado. Todo aquello no es sino una pequeñísima muestra de algunas reflexiones incrustadas en este libro que contiene más allá de una forma deliciosa, un fondo lleno de matices históricos y personales en donde se discute fuertemente cuál es la situación de la existencia del hombre y su error, cuál es la terrible e insoportable levedad de una vida que, por suceder una sola vez, parece que no ha sucedido nunca y que por eso, es leve, y que por eso, no pesa nada y que por eso no trasciende y aún así, es más compleja que ninguna otra cosa que podamos pensar.
Hacen falta libros de este estilo. La historia, quizá puede bien ser supeditada por un plano más profundo de pensamiento y reflexión que hacen de la lectura una experiencia exquisita. Así es como me gustan los libros y, encontrar uno que cumpla mis espectativas es simplemente, delicioso.
Music on: Mighty ruler - dim Sherman
Quote: "Es imposible que nos perdamos el uno al otro. Recorreré los astros durante milenios, adoptaré todas las formas, todos los lenguajes de la vida, para volver a encontrarte una sola vez." F. Hölderlin
Reading: El tren pasa primero - Elena Poniatowska
jueves, 16 de abril de 2009
Todo es un rayo de luna
Nada más inasible que un rayo de luna, efectivamente, pero ¿acaso puede ser tortuoso creer que tal luminosidad no es sino una falsedad que la mente o el corazón están creando a partir de un hecho inasible pero aún presente como deseo?
El rayo de luna se titula una de las famosísimas leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer. Se trata de un joven noble amante de la soledad (clásico modelo romántico) que durante la noche, en los árboles y las aguas cree ver a una doncella hermosa que se escabulle magistralmente de su contacto. Eventualmente, con una gran desilusión, el joven, llamado simplemente Manrique, descubre que aquéllo que estaba persiguiendo con tantísima devoción no era sino un rayo de luna que, reflejado en diferentes lugares del paisaje le parecía semejante a la luminosidad de una mujer.
Si bien la anécdota puede ser tonta (nótese el contexto romántico y el autor de la misma, antes de juzgarla completamente) creo que sirve como metáfora para ejemplificar otras cosas que en este momento son pertinentes: el amor (sólo por dar un ejemplo y seguir la línea de Bécquer), de acuerdo a como lo he experimentado, es sólo eso: un rayo de luna, un falso reflejo de algo que se cree que es real, pero que no lo es, ni remotamente. Me resulta curioso cómo a pesar del anacronismo de la situación planteada, todo aún resulta siendo igual: el amor y la gloria son un rayo de luna, concluye el joven Manrique, completamente devastado.
La cuestión no es que lo sea, eso se evidencía eventualmente, sino que, a veces, a pesar de tener la conciencia de que tal cosa es esto o lo otro, la mente se sigue engañando pensando que quizá existen más opciones de las que se muestran. El joven de la leyenda termina como un loco, aunque, como bien apunta Bécquer, quizá fue sólo que había recuperado el juicio.
Todo es un rayo de luna, una efímero momento que parece que es pero que no es y estoy convencida de que la única manera de jugar con esos rayos engañosos sin caer en la depresión es entregándose a la locura, para así no ver de frente la terrible realidad.
Music on: Revelry - Kings of Leon
Quote: "O, wilt thou leave me so unsatisfied?" W. Shakespeare
Reading: La insoportable levedad del ser - Milan Kundera
El rayo de luna se titula una de las famosísimas leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer. Se trata de un joven noble amante de la soledad (clásico modelo romántico) que durante la noche, en los árboles y las aguas cree ver a una doncella hermosa que se escabulle magistralmente de su contacto. Eventualmente, con una gran desilusión, el joven, llamado simplemente Manrique, descubre que aquéllo que estaba persiguiendo con tantísima devoción no era sino un rayo de luna que, reflejado en diferentes lugares del paisaje le parecía semejante a la luminosidad de una mujer.
Si bien la anécdota puede ser tonta (nótese el contexto romántico y el autor de la misma, antes de juzgarla completamente) creo que sirve como metáfora para ejemplificar otras cosas que en este momento son pertinentes: el amor (sólo por dar un ejemplo y seguir la línea de Bécquer), de acuerdo a como lo he experimentado, es sólo eso: un rayo de luna, un falso reflejo de algo que se cree que es real, pero que no lo es, ni remotamente. Me resulta curioso cómo a pesar del anacronismo de la situación planteada, todo aún resulta siendo igual: el amor y la gloria son un rayo de luna, concluye el joven Manrique, completamente devastado.
La cuestión no es que lo sea, eso se evidencía eventualmente, sino que, a veces, a pesar de tener la conciencia de que tal cosa es esto o lo otro, la mente se sigue engañando pensando que quizá existen más opciones de las que se muestran. El joven de la leyenda termina como un loco, aunque, como bien apunta Bécquer, quizá fue sólo que había recuperado el juicio.
Todo es un rayo de luna, una efímero momento que parece que es pero que no es y estoy convencida de que la única manera de jugar con esos rayos engañosos sin caer en la depresión es entregándose a la locura, para así no ver de frente la terrible realidad.
Music on: Revelry - Kings of Leon
Quote: "O, wilt thou leave me so unsatisfied?" W. Shakespeare
Reading: La insoportable levedad del ser - Milan Kundera
miércoles, 8 de abril de 2009
El nombre
Existe un altar en mi mente que lleva un nombre especial, un nombre que contiene las cinco letras del deseo, un nombre anclado en todo lo que soy, desde mi piel hasta mis huesos, desde mis lágrimas hasta mis silencios.
Es tortuoso amar con tanta devoción y desmesura, lo sé, más yo misma lo he elegido de esta manera. Es tortuoso tener que olvidar y no poder hacerlo, no querer hacerlo tampoco, y no llorar sino hacia dentro hasta que el mismo cuerpo se siente pesado por el agua salada de lágrimas canceladas. Pero la tortura es la única condición del hombre, ese es mi fútil consuelo. Es terrible, pero es cierto.
El nombre del que hablo es el nombre de mi amor, de mi otredad necesaria, de mi anhelo por temblar con una luna en el agua y absorber el aliento confundido y simultáneo de la boca que deseo, es el nombre de aquello que quiero poseer aunque sea por unos instante fugaces y amarillos pero que no logro asir de ninguna manera en la realidad. Ese nombre es ordinario, común, terrenal; no corresponde a un héroe no es para nada como un dios, no, acaso tan sólo al momento de besar.
Me duele pensar en él, es cierto; pero a veces el dolor es dulce. El dolor que me causa sentirlo en la distancia de eternidades que me separa de su cuerpo y sus manos, crece igual que crece la soledad y la sombra; el dolor se potencia aún más al anclar los pies en la tierra y saber que este nombre está hecho más de la materia que se fabrican los sueños que de la forma y la consistencia de eso que llamamos “lo real”.
Duele profundamente, en lugares que no se sabían huéspedes de dolor; duele porque el amor, todo el amor del mundo que se alberga en mi corazón desgarrado no basta para hacer que él cambie sus ideas, que deje de pensar en minutos que no me contienen, y que acabe de hacerme agonizar sin que lo sepa. Ni todas las palabras del mundo bastarían para hacerle ver lo mucho que lo deseo. Es una labor totalmente inútil. Mis pasos se encaminarán por sus montañas eternamente sólo para mirar sus ojos y ya en la cima serán los míos quienes contemplen la caída segura de mis esperanzas e ilusiones. Y luego retomaré el camino con tal de encontrar sus párpados una vez más. Sin remedio, sin cambio en su mutismo.
No hay manera de huir del encanto de su nombre; entonces, continúo regando las flores que cubren mis silencios y su altar permanece embellecido y plagado de colores. Soy tan absurda que intuyo el desenlace de la historia; ni el corazón ni la mente olvidan por completo, sin embargo, después de un tiempo, entierran. Sé que la tragedia terminará de la misma forma que terminan todas, que su nombre se irá desvistiendo y que después, cuando termine de hacerlo, habré de llenar el vacío con otra cosa, otro altar de dolor que secretamente tendrá como base su cuerpo, el recuerdo de una noche que no guardó el cielo y la misma palabra: deseo.
Music on: I'm losing you - Corinne Bailey Rae
Quote: "Amar a alguien y poco a poco no amarlo. El único dolor que me permito." J. Volpi
Reading: La insoportable levedad del ser - Milan Kundera
Es tortuoso amar con tanta devoción y desmesura, lo sé, más yo misma lo he elegido de esta manera. Es tortuoso tener que olvidar y no poder hacerlo, no querer hacerlo tampoco, y no llorar sino hacia dentro hasta que el mismo cuerpo se siente pesado por el agua salada de lágrimas canceladas. Pero la tortura es la única condición del hombre, ese es mi fútil consuelo. Es terrible, pero es cierto.
El nombre del que hablo es el nombre de mi amor, de mi otredad necesaria, de mi anhelo por temblar con una luna en el agua y absorber el aliento confundido y simultáneo de la boca que deseo, es el nombre de aquello que quiero poseer aunque sea por unos instante fugaces y amarillos pero que no logro asir de ninguna manera en la realidad. Ese nombre es ordinario, común, terrenal; no corresponde a un héroe no es para nada como un dios, no, acaso tan sólo al momento de besar.
Me duele pensar en él, es cierto; pero a veces el dolor es dulce. El dolor que me causa sentirlo en la distancia de eternidades que me separa de su cuerpo y sus manos, crece igual que crece la soledad y la sombra; el dolor se potencia aún más al anclar los pies en la tierra y saber que este nombre está hecho más de la materia que se fabrican los sueños que de la forma y la consistencia de eso que llamamos “lo real”.
Duele profundamente, en lugares que no se sabían huéspedes de dolor; duele porque el amor, todo el amor del mundo que se alberga en mi corazón desgarrado no basta para hacer que él cambie sus ideas, que deje de pensar en minutos que no me contienen, y que acabe de hacerme agonizar sin que lo sepa. Ni todas las palabras del mundo bastarían para hacerle ver lo mucho que lo deseo. Es una labor totalmente inútil. Mis pasos se encaminarán por sus montañas eternamente sólo para mirar sus ojos y ya en la cima serán los míos quienes contemplen la caída segura de mis esperanzas e ilusiones. Y luego retomaré el camino con tal de encontrar sus párpados una vez más. Sin remedio, sin cambio en su mutismo.
No hay manera de huir del encanto de su nombre; entonces, continúo regando las flores que cubren mis silencios y su altar permanece embellecido y plagado de colores. Soy tan absurda que intuyo el desenlace de la historia; ni el corazón ni la mente olvidan por completo, sin embargo, después de un tiempo, entierran. Sé que la tragedia terminará de la misma forma que terminan todas, que su nombre se irá desvistiendo y que después, cuando termine de hacerlo, habré de llenar el vacío con otra cosa, otro altar de dolor que secretamente tendrá como base su cuerpo, el recuerdo de una noche que no guardó el cielo y la misma palabra: deseo.
Music on: I'm losing you - Corinne Bailey Rae
Quote: "Amar a alguien y poco a poco no amarlo. El único dolor que me permito." J. Volpi
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