viernes, 22 de julio de 2011

El mundo es un lugar

¿Y qué es el mundo sino un llano de olvidadas huellas?


plac
plac
plac.


En un eco distante se rompe
la calma
plac
plac.


Ya duermen las voces
abiertas al fuego,
rota la carne
por tempestad plateada cubierta.


El cielo abre las alas
las salas del mundo son reflejos de cuartos
rojos
blancos.


Seco el rocío de las rosas negras,
semillas de miedo
que el calor abrasa.


Un grito.
Un ruido.
¿y qué es un grito que es un ruido?


La oscuridad se cierne
en miembros,
antiguos cuerpos,
tenso carbón calcinado:
cenizas.


Music on: Cupid - Amy Winehouse
Quote: "Allí donde está el dolor, está también lo que lo salva." Friedrich Hölderlin
Reading: Kafka en la orilla - Haruki Murakami

domingo, 17 de julio de 2011

El impostor

Hace unos minutos me dejaron salir. Estaba en una estación de policía en la ciudad de Nueva York; le he dicho al hombre que me vino a interrogar lo que ha pasado, casi la verdad: que estaba en Central Park y que de pronto, alguien me golpeó en la cabeza y perdí de inmediato el conocimiento, que no recuerdo más. Fui robado, dije no haber visto a mis asaltantes. Es mejor así. Me creyó y una vez aclarado que yo no era un vagabundo, me dejó ir. En el vestíbulo de la oficina escuché las noticias transmitidas en vivo por CNN. La voz chillona de la mujer hablaba de la suplantación de Paul McCartney por un muy bien entrenado imitador, también dijo que por fin, después de treinta años de rumores al respecto, una llamada anónima hecha al canal proporcionó evidencia contundente frente al caso.

Mi padre me lo dijo desde hacía años, él aseguraba haber encontrado una carta escrita de la mano de William Campbell, donde explicaba cómo suplantó a Paul McCartney. Encontró la misiva por casualidad en lo que era la antigua casa de los padres de Brian Epstein, en Liverpool escondida debajo de las tejas de la duela que revestían los cuartos superiores. Esto ocurrió mientras trabajaba como ayudante de mudanzas en algún momento de los años 70’s; Epstein había muerto a causa de sobredosis en agosto del 67, y aparentemente, nadie sino él tenía conocimiento de la carta en cuestión.

La carta estuvo en su poder mucho tiempo, sin que nadie supiera de su existencia. Hace varios años, en su último viaje a Estados Unidos, e influenciado por películas y libros de detectives, decidió ir a esconder la carta a Central Park, bajo un abeto ubicado en la sección recientemente bautizada como “Strawberry Fields” de dicho parque. Su actuar respondía quizá a un raro sentido de la heroicidad, un intento por perpetrar un misterio a ojos de los beatlemaniacos, con guiños y sutiles sugerencias, tal como lo han hecho las múltiples historias sobre la suplantación de McCartney

Mi padre murió hace dos semanas de un ataque al corazón; la veracidad de la historia McCartney-Campbell siempre me pareció dudosa, pues mi padre, desde hacía tiempo, había perdido parte del sentido de la realidad debido al Alzheimer que lo atacó desde que era —relativamente— joven.

La verdad, según mi padre, es esta: En la mañana del 9 de noviembre de 1966, Paul McCartney, sufrió un trágico accidente de auto al colisionar a gran velocidad contra un poste y murió al instante. William Campbell, un oficial de policía, en ese mismo año, ganó un concurso denominado “El doble de Paul.” Para entonces, en todo Liverpool la figura de The Beatles conmocionaba a la población entera y su popularidad se extendía más allá de los horizontes que los miembros de la banda hubieran llegado a considerar. Brian Epstein, quien fuera representante del cuarteto para ese momento, anunció que la agrupación cancelaría todas sus apariciones en público en los meses siguientes. En cuanto al concurso, jamás se anunció que había habido un ganador. A Campbell se le entrenó para que imitara los movimientos y ademanes de McCartney, incluso se le ayudó con la voz y el uso del bajo. El resto del grupo, convencido por Epstein, aceptó a Campbell y continuó con su vida glamorosa de artistas. La ilusión era, sin duda, bastante convincente.

Campbell, como parte de este nuevo proyecto de vida, tenía que renunciar a su existencia previa, condición que aceptó, no sin antes redactar una carta para su madre en la que le explicaba la situación y la envió. Sin embargo, ésta fue interceptada por Epstein, quien una vez que la tuvo en su poder la escondió en su casa en Liverpool, en el lugar donde mi padre la encontrara años después.

El entusiasmo por el asunto McCartney-Campbell creció y hace unos días fui enviado a Nueva York, pues en el trabajo necesitaban a alguien que fuera a dar capacitación a un grupo de hispano-hablantes que entraría a laborar a la filial de la empresa. El asunto laboral se resolvió sin problemas y el hotel en el que me hospedaba no se localizaba lejos de Central Park. Con varias horas libres antes del regreso a México fui a un bar y tomé algunas cervezas, estaba tratando de sacarme de la cabeza los sueños de la noche anterior donde aparecía alegremente McCartney, mi padre y la misteriosa cara de Campbell escondida siempre entre sombras. Finalmente sucumbí a la curiosidad y a la locura; salí del bar para dar un especial paseo por el ya famoso “Strawberry Fields”.

En el parque había un grupo de trabajadores que descansaban de su jornada y traían consigo herramientas; me acerqué a ellos para que me prestaran una pala. La suerte estuvo de mi lado en ese momento pues, al contarles lo que estaba buscando, dos de ellos se mostraron especialmente alegres por mi misión y sin dudar me prestaron palas y demás instrumentos para buscar.

Pensé tan sólo por unos momentos que lo que me proponía a hacer era una total locura, sin embargo el pensamiento pasó de largo y fue sustituido por la enorme curiosidad, la expectativa, incluso la ilusión que, si bien absurdas dadas las pocas bases reales del argumento que me tenía ahí, aún conseguía intrigarme hasta límites insospechados. Cavé alrededor el abeto y debajo de éste, en algunas partes llegué a mayor profundidad; caía poco a poco la noche, los trabajadores se estaban retirando y el parque se encontraba casi vacío. De pronto escuché que la pala chocaba con una especie de baúl de madera. Era una caja pequeña, del tamaño de un libro; justo antes de que mi mano la tomara recuerdo haber sentido un fuerte golpe en la nuca y luego, haber despertado con el oficial de policía a mi lado, quien me llevó a interrogación. Me habían robado todo lo que traía conmigo.

En la estación de policía pensaban multarme por estar cavando en el parque pero sin haber testigos de tal hecho, no procedieron, incluso pensaron que yo era un vagabundo. Antes de dejarme salir, el oficial mencionó no haber encontrado nada en el lugar donde me habían encontrado, ¬—nada de cajas ni de palas— sino mi cuerpo aturdido.

Mi ingenuidad fue sobrepasada por mi estupidez; los trabajadores robaron la caja y en este instante se han encargado de hacerla pública. Acaso, si son inteligentes, tratarán de contactar a McCartney para chantajearlo y obtener una muy buena ganancia con la información tan preciada que en el delirio de Alzheimer me había contado mi padre. Quizá todos nos enteremos después. Estoy seguro que yo hubiera hecho algo de ese tipo de haber tomado la caja con antelación. Sé, sin embargo, que en este instante no tengo ánimo alguno por esclarecer el secreto con la información que poseo y que lo único en que quiero poner mi mente es en regresar a casa y olvidar todo esto.



Music on: Know you now -  Amy Winehouse
Quote: "Las religiones de debilitan cuando sus infiernos no superan los padecimientos mortales" J.M. Servín.
Reading: Kafka en la orilla - Haruki Murakami

sábado, 9 de julio de 2011

Decálogo

A veces la incertidumbre de la existencia deja de ser un problema y se convierte en una esperanza. Es raro, en especial, no repudiar la esperanza y saber que ésta proviene de un momento de revelación de la realidad, no de una quimera de ensueño.

Hay que seguir adelante, pues, siempre. Tengo presentes mis propias reglas para la sobrevivencia, quizá no sirvan, no funcionen, pero es mejor, creo yo, realizar las propias a copiar las que mandan por correo electrónico o las que se forjan en la colectividad.

Un decálogo de vida no existe, es imposible abarcar todas las situaciones y variantes de las cosas pero siempre necesitamos un anclaje, un asidero, algo que nos recuerde que hay orden en medio del caos de la existencia, que hay una manera de construirnos.

Como reinventarme no me resulta sencillo trato de no perder mi propia guía:
Regla número uno: no olvidar
Regla número dos: no sufrir con el recuerdo
Regla número tres: amar siempre
Regla número cuatro: no creer mentiras
Regla número cinco: no querer cambiar a las personas
Regla número seis: correr en contra del mundo, las veces que sea necesario
Regla número siete: saber que el presente es todo lo que existe
Regla número ocho: no dejar que el corazón se pierda sin que la razón esté cerca para encontrarlo
Regla número nueve: soñar
Regla número diez: no depositar grandes esperanzas en la breve existencia


Music on: Ára Bátur - Sigur Rós
Quote: "La alegría de perderse es una alegría de Sabbat. Perderse es un peligroso hallarse" Clarice Lispector
Reading: Revólver de ojos amarillos - J. M. Servín

sábado, 25 de junio de 2011

Un lugar extraño

Inspirado por y dedicado a Severino Salazar



De vez en cuando amarro un espejo a mi quijada y hago de cuenta que voy caminando por las nubes
aunque mis pies se vayan ahogando más y más en el fango.
Qué más me queda sino negar la realidad por un rato.


Pienso que mi cuerpo es como una cebolla y cuido celosamente cada una de sus capas;
A veces pego la oreja a un caracol para escuchar el sonido de la nada,
y ahogo el canto de mis pájaros —antes ciegos por mis manos—
abro sus jaulas y les doy la libertad de irse a estrellar con los árboles.
Siempre hay más pájaros en la casa,
a los demás sobrevivientes les ahorco el pescuezo para ahorrarles la pesadumbre de existir
y a los huevecillos los arrojo al suelo, los miro convertirse en un hermoso caos amarillo.


Quisiera también, un día u otro, llevar un barril de chapopote hasta la cuesta de un monte
para seguir construyendo la misma empresa,
sin desgastes mayores.
Así sabría con certeza que al rodar el mismo peso
me ahorraría las variantes del fracaso.


Sentiría la alegría inaudita de existir sin esperanza y sin sentido.
Sería feliz.




Music on: Waiting in vain - Northern lights
Quote: "Si tengo talento para algo lo uso para subir cántaros de aguas negras" Alejandro Páez Varela 
Reading: No me esperen en abril - Alberto Bryce Echenique

jueves, 16 de junio de 2011

Autorretrato de un tiempo

1. amo
porque soy orgánica
y necesito amarte para no perder el camino hacia la locura
porque todavía no estoy loca
y sólo ahogada en el delirio puedo existir
sin tu mano en mi cintura.

2. hablo
desde el silencio a mi especie otorgado
porque la palabra geminada por mi tráquea y mente
es la parte de mi organicidad que me todavía me tiene a flote.

3. camino
aunque siga siendo sólo la piedra que acompaña
—en las huellas de los pasos desdentados—
el brillo de tus ojos
y lo único que es mío:
tu lejano silencio.

4. espero
tejiendo promesas y razones en la punta de mis cabellos
sacudiendo el polvo de los años
y las ropas abandonadas en el armario.

5. y pienso
bajo la luz rosa que tiñe lo que no existe
recuerdo y vivo todo profundamente
porque el olvido
es una rara sustancia
que no acompaña mi desastre.


Music on: Moonlight drive - The Doors
Quote: "He aquí que la muerte tarda como el olvido" Rosario Castellanos
Reading: No me esperen en abril - Alfredo Bryce Echenique

domingo, 12 de junio de 2011

En soledad existiendo...



Porque no supimos de despedidas, estamos desapareciendo.

Crece una distancia que no imaginamos, la fragilidad de nuestro "estar juntos" es tan apabullante y terrorífica que parece producto de una pesadilla.

Porque supimos de amor estamos sufriendo. Porque supimos de dolor, de angustia, de todas esas cosas que uno pedía y que el otro no podía dar. Porque lloramos en silencio y nunca frente a frente. Porque yo no sabía de consistencia y tú no sabías de verdad.

Los días se suceden casi iguales. Los fantasmas se quedan a guardarme el sueño. Tu letra atrapada en mis cuadernos y tus libros en mi estante son un monumento de recuerdo inútil y de todas las cosas que por una y otra ¿razón?, no quiero desaparecer.

Porque no queríamos despertar es que alargamos la tortura de tomarnos de la mano y no desear estar sin el otro, porque nos engañábamos alegremente al buscar en secreto una eternidad.

Y pensar que entonces podíamos abrazar y decirlo todo, sin problema, en un par de segundos benditos que la palabra no podría expresar. Y pensar que al final despertar sería el desenlace único. Ahí está todavía tu última carta guardada entre mi ropa; la sé casi de memoria, mi amor, con tus puntos y comas, tus acentos de menos, tus simples errores de dedo.

Porque al final de cuentas estamos en la vigilia de lo imposible. Porque no tenemos más remedio que irnos cada quien por un camino que no se va a cruzar con el del otro. Porque quisimos más de lo que podíamos controlar. Y porque supimos demasiado, estamos en soledad existiendo.


Music on: Suzanne - Leonard Cohen
Quote: "Hasta cuándo estaremos esperando lo que no se nos debe" César Vallejo
Reading: Trilce - César Vallejo

viernes, 3 de junio de 2011

La araña

Alcancé a rozar las patas de la araña, esa diminuta membrana casi imprceptible, era un día de otoño y falsa alegría. La araña lleva días caminando sin pudor sobre el piso de la habitación, a veces, cuando se me pierde entre el dorado y café del mosaico, reviso mis pies y mis manos, por si acaso se ha atrevido a subirse por ahí.

llevamos días conviviendo, todo empezó una mañana cuando al despertar me tallé los ojos, aún cerrados y pegajosos de haber llorado la noche anterior, la araña se escapó de entre las lagañas negras por el rímel seco, se desenvolvió cual cochinilla diminuta, bajó hasta el suelo a través de las cobijas, con gran parsimonia y desfachatez. Salió de mí, no me atrevo a matarla, generalmente mantiene su distancia a excepción de las veces que me encuentra demasiado triste. Entonces se acerca y me ronda por los pies, se escabulle entre las patas de la cama y repta sigilosamente hasta encontrarme.

Fue de noche la vez que la sentí caminando sobre mis dedos, esa vez me miró fijamente por unos segundos como tratando de descifrar mi alegría, intentando el reclamo silencioso de algo que le pertenecía, buscando el contacto con la guarida de la que había escapado, luego se alejó Esa noche me invadía una tristeza inmensa. Intuí que la araña buscaba regresar al sitio del que fue expulsada ese día en que la angustia secó mis ojos y amanecí sin esperanza. Seguía lloranro, pero hacia adentro, allá en el lugar inaccesible donde quizá habitan sus congéneres.

Rocé pues, la pata de la araña, esta vez se quedó ahí, en un suspiro involuntario la araña entró por mi boca y no salió más. Pude llorar, dejé fluir tantas lágrimas de desesperación me fueron posible para expulsarla de la misma forma en que salió la primera vez. Fue inútil. La araña no ha aparecido, al contrario, siento bien acomodada la esperanza y la constante humedad en mis pupilas ante la más mínima provocación.


Music on: Blindness - Metric
Quote: "Un hombro donde solloza la muerte y un bosque de palomas disecadas" Federico García Lorca
Reading: No me esperen en abril - Alfredo Bryce Echenique

sábado, 28 de mayo de 2011

Romance



He estado cosiendo sueños
en las sienes de los muertos,
también bordando recuerdos
que me lleven a tu puerto.


He estado tejiendo noches
y nostalgias de silencios
para no olvidar tu nombre
entre la luz de mi cuerpo.




Music on: Ne me quitte pas - Nina Simone
Quote: "La sombra no ha traído la paz" J. L. Borges
Reading: Sexus - Henry Miller